miércoles, 26 de febrero de 2014

Noche Eurovisiva

He vuelto a caer.
El hombre es el único que cae dos veces, ¿no? Pues mi familia y yo, hemos vuelto a caernos con todo el equipo.
Y no por segunda vez, no, que llevamos ya más de las que nuestra dignidad debería aguantar, a pesar de jurar y perjurar, una y otra vez que es la última vez que lo hacemos.
¿Qué es eso tan terrible que hemos hecho?
Ver, de nuevo, y sin anestesia previa, y además por decisión propia y sin que nadie nos amenazara de muerte, la terrible gala de eurovisión.
Sí, lo confieso, no puedo mentir.
No hablo del festival, que también nos lo hemos tragado cada año sin excepción, desde hace ya mucho tiempo, hablo de la espantosa gala en la que unos "afortunados" cantan sus canciones y se elige la que irá a hacer el ridículo, a una ciudad europea, en este caso Copenhague.
Hay que tenerlos cuadrados, estaréis pensando.
Pues sí, los tenemos. Somos una familia de euroidiotas, que ponemos una cenita rica y nos disponemos cada año a ver el bodrio de gala que se les ocurra a los de televisión española.
Hay años en los que, afortunadamente, nos han librado de ese trance y TVE ha elegido, con ayuda de internet, o por prescripción facultativa, al incauto en cuestión.
Otros años se escoge al intérprete y le dan varias canciones para que los "escuchantes" digamos cuál nos gusta más.
Y este año, después de una pre-selección en internet, quedaban cinco que tenían que jugárselo todo en una gala, donde un jurado daría la mitad de los votos y la audiencia la otra mitad.
La cosa empezó fatal, porque la entrada de la gala era Ane Igartiburu "semicantando" y haciendo como que bailaba, de manera, he de decir, lamentable.
Cosa que me alegró en demasía, ya que demuestra que la muchacha es humana, y no se puede ser tan guapa y tener ese tipo, y encima pretender que también baile y cante como los ángeles.
De esas solo hay una, Jennifer López, y tiene tres veces más culo que la Igartiburu.
En realidad la que cantaba era otra muchacha, de Triana ella, o eso dijeron, que estaba detrás, disfrazada de Sirenita de Copenhague, o sea, en bolas, con dos cazos para tapar las tetas, sentada en una piedra de costadillo, y pintada de roñoso.
¿? Sí, esa fue mi reacción también.
Repuestos del susto, nos presentaron al jurado, que estaba formado por:
Monica Naranjo, que podía cantar algo, en vez de saltar de jurado en jurado, vamos digo yo.
Bustamante, que era el único que podía sonarle algo lo de Eurovisión, aunque sólo fue de coro.
Y Merche, que con ese nombre artístico no sé como ha vendido un solo disco en su vida, pero que estaba muy guapa, y tampoco tenía ni idea de eurovisión.
En su defensa diré que sus votos fueron lo único coherente de toda la gala, porque votaron exactamente lo mismo los tres, y exactamente lo mismo que hubiera votado yo, demostrando que no tenían que hacer la pelota a nadie, y dando razones normales y con sentido de sus decisiones.
La primera en cantar de llamaba Brequette, le decían "Brillita", para españolizar, supongo.
Era una chica sudafricana que vive en Canarias. Tenía el pelo a lo "11811", y una voz que te cagas.
Cantó una canción moderna, en inglés en su mayoría, y muy de festival de eurovisión. Pero no como decimos siempre: es pegadiza, festivalera, ...etc. No. Esta canción era del estilo de las últimas canciones que han ganado. Buena canción y buen intérprete.
Ahí es donde yo, si hubiera tenido un poco de cordura, debería haberme ido a la cama.
Pero no......seguí con mi tortura......
La segunda era la novia, mujer o lo que sea de Melendi. Sí, eso nos debía haber hecho sospechar, pero la escuchamos igualmente.
Dios mío. No cantaba ni peñazo, la canción era discotequera pero mala con avaricia, y la pobre se quedaba como un pájaro, sin voz ni respiración, al final del estribillo, además de no entenderse más que la última palabra de cada frase. Un horror. Se llamaba Dama, muy sencillo y normal, el nombre.
Igual lo que le pasó a la pobre es que le pusieron el ventilador ese tipo Paulina Rubio o Beyoncé, muy fuerte, y no podía ni vocalizar. Puede que fuera eso, pero yo ya me eché a temblar y juré que si salía esa yo el día del festival me iba al cine aunque fuera sola (que no hay cosa más triste, por cierto).
La tercera se llamaba Ruth. Tenía una canción con alguna frase en inglés además del título, una canción que empezaba muy sosa y terminaba con las amígdalas en el suelo, o sea, gritando como una loca.
No sé quién ha dicho que la que más chilla tenga alguna oportunidad más que otras, porque estamos hartos de ver cantantes que se dejan el gaznate, pero que llevan una patata de canción y no se comen ni los mocos.
Además esta chica se pasa el último minuto de la canción gritando "the rain, the rain, the raiiiiiinnnnn" y provocando un estrés alucinante.
El cuarto era Jorge, un chico gitano, conocido porque estuvo en Operación Triunfo y creo que con la Campos y su coro de triunfitos de su programa del fin de semana.
Este chico debía haber sido eliminado de Operación Triunfo el primer día, porque no sabía cantar nada que no fuera flamenquito, y desafinaba estrepitosamente, pero la discriminación positiva y la estupidez nacional hizo que se quedara en el concurso hasta que ya no había más remedio porque se notaba demasiado.
El chico es muy guapo, y lo intentó. Llevó un ballet de hombretones para marcarse una coreografía que disimulara que la canción era espantosa, y que él sigue sin saber cantar. Aquí también juré que si era el elegido, la menda se iba de fiestuqui alternativa ese día.
El último era también conocido hace ya mucho tiempo.
Se llamaba Raúl, y quedo finalista en una gala parecida, tiempo a, cuando fue Serafín Zubiri a eurovisión.
Curiosamente, la canción se hizo más famosa que la de Serafín, y se bailó ese verano en todas las verbenas.
Decia: Hace tanto que sueño su boca, que la vida se me ha vuelto loca....a algunos os sonará.
Estilo David Civera...
Ahora ya no es un chico guapo, es un señor, que está de buen año, que canta muy bien, un poco nasal para mi gusto, pero es que la canción era una balada que........ nooooo, nooooooo, no se puede llevar esooooooo, aunque la cante muy biennnnnn, que nooooo.
No hay manera, no aprenden.
Bueno, pues ese era el percal.
A estas alturas yo debía estar en el segundo sueño, pero ya la curiosidad me podía, y quise hacerme el harakiri y terminar de ver la dichosa gala.
Y pasó lo que tenía que pasar.
La cagamos.
El jurado como he dicho antes, votó con criterio y repartió los 6,7,8,10, y 12 puntos a Dama, Jorge, Raúl, Ruth y Bregette, respectivamente.Todos igual y votando solamente a la canción mejor para ir a Eurovisión.
La audiencia tenía la otra mitad de votos, por lo que daban 18, 21, 24, 30 y 36. Y repartieron así:
Dama, of course, que no la votó ni Melendi, Jorge, que...sorry, pero mal, muy mal, Raúl, que... me gusta el chico, pero la canción muy floja, y luego.... vino la ecatombe.
Dieron 30 a "Brillita" y 36 a Ruth.
Horror, terror y pavor!!!!!!!!!!
Había empate.
Y ya se sabe. En caso de duda......
Ganaba lo que hubiera dicho el público asi que ganó Ruth.
Como diría mi hermana OMG (oh my god)!!!!!!!!
Yo más bien diría LMQMP!!!!!!!  ( cada uno que lo traduzca como prefiera....)
Qué desastre, otra vez, para un año que había una canción potable...será posible que vayamos a quedar otra vez el 25? Y a los de TVE no les da vergüenza ya??????
Empiezo a creer que lo que pasa es que en realidad no quieren ganar porque no hay un duro para organizar aquí un festival, y lo hacen a posta.
En serio, ya le pueden bajar un tono a la colega, y hacer arreglos por un tubo, para que la canción no sea de echar a correr, porque de momento lo es.
Y lo peor de todo es que me veo sentada esa noche, con una tortillita de patatas y una cervecitas, viendo la espantosa actuación de España, y jurando, as usual, que nunca, nunca, nunca, y cuando digo nunca es nunca más, volveré a caer en semejante engaño.
Qué vida más triste....

                                               
 Esta es la susodicha.....Que tenga suerte, pobre, la van a machacar......y lo curioso es que llevo todo el día cantando el estribillo:!!!! Dancing in the rainnnnn, the rainnn, the rainnnnn, the rainnnnnnnn.....!!!!!

jueves, 19 de diciembre de 2013

Dulce Navidad

Cuando llega la época de la Navidad, o sea, en Octubre, casi, podemos distinguir enseguida a dos tipos de personas.
Las "jartibles" como diría Carlos Herrea, a los que les encanta la Navidad, las luces, los villancicos,los anuncios empalagosos, los polvorones, las películas temáticas y la lotería, y los otros "jartibles" que odian esta época y no soportan que se les menciona nada relacionado.
Mi padre, por ejemplo, es más del primer grupo.
De hecho, si mi madre le dejara, o mejor dicho, si viviera en Estados Unidos, y mi madre le dejara, pondría un reno iluminado en el tejado de casa, y fuera de toda dura, en todo el barrio, la iluminación de casa de mis padres sería una auténtica sensación.
Huelga decir que se oirían villancicos por los altavoces que habría colocado en el alero, y el jardín parecería Laponia, con nieve artificial y todo.
Yo, en cambio, soy más del otro grupo.
No es que sea de los que celebrarían el solsticio de invierno, en vez de la Navidad, porque su ateísmo recalcitrante no les permite ver un nacimiento sin que les salga urticaria.
No. Yo respeto el ambiente religioso, o lo poco que queda del mismo, y me parece perfecto que los que quieran la celebren.
Pero es que el resto no tenemos ninguna escapatoria....
Desde Octubre, que los anuncios de la tele empiezan a cambiar y sospechosamente sólo salen colonias, como si de pronto la humanidad oliera mal, empiezo a ponerme nerviosa, a estresarme pensando en qué regalaré, con qué lo pagaré, dónde estaré, con quién estaré...y me entran unas ganas irrefrenables de darme con una sartén en la cabeza, a ver si me quedo en coma hasta el siete de Enero.

Y es que le pese a quien le pese, hay una verdad como un templo:
En Navidad, comemos lo que no debemos, gastamos lo que no tenemos, y nos terminamos siempre juntando con alguno que no queremos....
Y eso sí, con buena cara, porque el simulacro de amor y paz cuenta para nota.

Resulta que en verano, que es la época que a mí me gusta, uno se relaja y lo pasa bien. Y tan bien lo pasa, y tanto se relaja, que en septiembre nos entra el canguelo porque los pantalones de pana no nos atan, y empezamos un régimen comunista puro...que dura hasta Diciembre.
Así que en Diciembre estamos estupendas, y con un hambre de la pera, y para saciarla, nos ponemos tibios de polvorones, mazapanes, roscón y cuanto pase por delante de las narices.
De modo que en Enero, nos entra de nuevo el canguelo y volvemos al régimen comunista estricto que durará hasta Junio, cuando nos relajamos.
Y así sucesivamente...capisci?

Otra atrocidad navideña son los "amigos invisibles".
Que digo yo, que por qué no se hacen en junio, a mitad de año, para recibir un regalito en unas fechas en las que no hay ni día de la madre, ni de enamorados, ni nada.
Pues no, tienen que ser por pelotas todos en Navidad.
Y entre la familia no hay tanto problema...pero..y el amigo invisible de la oficina? en el que siempre te toca uno con el que no has hablado en tu vida? y que no tienes ni puñetera idea de qué comprarle con 5 míseros euros?
Terrorífico.Te pasas una semana volviéndote loca para encontrar algo que no parezca muy cutre, y a ti te cae una mini fondue de porcelana con una vela, del chino, of course, que no funde ni un bombón sacado del bolsillo, o te toca un CD, de refrito, de Batuca o de Zumba, que no sabes ni lo que es.

Otro tema muy interesante en Navidad, es decidir el presupuesto que te vas a gastar en regalos.
A todos nos encantaría tener dinero a espuertas para no pensar en lo que vale cada cosa y hacer el regalo que de verdad te pide el cuerpo para cada persona. Quizá con alguno seríamos muy generosos y con otros no tanto, pero es lo que hay.
Lo que sucede es que normalmente el presupuesto es bastante limitado y tienes que hacer cálculos a diestro y siniestro para que todos puedan tener un regalo algo mejor que la fondue de chocolate del chino.
Y siempre terminas gastando más de lo que querías, con lo que las rebajas de Enero no las verás ni en pintura, claro, y encima tú terminas con unos preciosísimos calcetines nuevos, el consabido paraguas, tres o cuatro bufandas, una o dos colonias con desodorante, que mosquea un poco, y una carísima pala de pádel, que tu marido ha pedido a Melchor, aunque no sabes muy bien por qué. ¿?

Y qué me decís de las cenas de empresa?
En serio, son muy lamentables.
Todos los empleados haciendo el subnormal alrededor del jefe que se hace el borracho, pero que en realidad está tomando nota de todo,y el lunes sus vais a cagar.
Cenas un menú infumable por el que te sacan cuarenta euros, y tienes una conversación apasionante con el conserje de la empresa, al que te parece que es la primera vez que ves en tu vida, pero que se sabe tu currículum al dedillo y no te suelta en dos horas, hablándote hasta de política, a una dudosa distancia de seguridad, mientras tú intentas respirar con la boca abierta porque como vuelvas a hacerlo por la nariz, vas a vomitar irremediablemente encima del susodicho.
Pero cualquiera dice que no puedes ir a la cena....te fusilan....eres el rarito....y ya nadie más te vuelve a hablar de nada que no sea estrictamente laboral.

También está el fascinante mundo de la lotería.
Como si no fuera suficiente el dineral que te gastas en comer, y en los regalos, es impepinable comprar lotería de todos, y cuando digo todos, digo TODOS, los establecimientos a los que vas habitualmente, no vaya a ser que le toque al pesado del panadero, y tú seas la única del barrio sin premio.
Pero es que no sólo es la panadería, sino la pelu, la cafetería de la esquina, la pescadería, la charcutería, el del periódico, la farmacia, el super, la sucursal del banco, etc, etc, etc.
Una ruina vamos.
Y no se te ocurra entrar a un sitio nuevo en todo el mes de Diciembre, porque tendrás que comprar lotería también de ahí, por siaca.
Luego no te toca ni de coña, y el día 22 es una tortura de día, en el que todo el mundo se auto-contenta diciendo que de salud están bien, que es lo que importa, porque no les ha tocado ni la devolución.
Y tú vuelves a guardar tus ilusiones en un cajón, hasta que las saques de nuevo el año que viene por estas fechas.

De todos modos lo más difícil y peliagudo de la Navidad es no terminar discutiendo con medio mundo para ponerte de acuerdo en el menú, el lugar de encuentro y el día, entre otras cosas.
Porque normalmente debes repartirte entre varias secciones familiares, o varias familias, y es matemáticamente imposible, repito, imposible, salir indemne de esas negociaciones.
Así que con los años eso te va minando la moral, y llega un momento en el que te pones mala sólo de pensar que vas a tener un cristo, por intentar juntar a la familia, y que todos tus esfuerzos por llegar a tiempo, porque los niños estén juntos y por tener una comida en paz van a ser en vano, una vez más, y terminas por querer que pase todo lo más deprisa posible, causando el menor daño.
No quiero ser cansina con mi animadversión por la Navidad.
Entiendo y envidio a las personas que disfrutan de estos días, que se ilusionan con el porompompero, aunque lo cante Raphael, que les encantan las calles decoradas, y van al Parque Infantil, aunque tengan treinta años.
Entiendo, comparto y envidio que estén deseando celebrar estas fiestas, sin echar de menos a los que no están, porque se tuvieron que ir, y es ley de vida, y porque en su lugar vuelve a haber niños ilusionados que viven cada momento mágico como si fuera el primero y el último.
Este año a los reyes, le voy a pedir un poquito de eso. Que me visite el espíritu de las Navidades pasadas, para que recuerde lo bien que lo pasaba antes y el de las Navidades futuras, para que compruebe que si yo no estoy en ellas, alguien me echará de menos. O al menos eso espero.

Pero como lo cortés no quita lo valiente...
de verdad, de la buena, os deseo a totus tuus unas ¡¡¡¡¡¡¡Felices Fiestas!!!!!!!



                             Hombre, con este tipo de aliciente, igual la cosa cambia, no?
                                                      A que al final me va a gustar la Navidad?


miércoles, 18 de septiembre de 2013

El final del verano.

No tengo nada contra Ramón y Manolo.
Es más, estoy segura de que son dos bellísimas personas.
Pero uno de sus grandes éxitos, de sus famosos "hit parades" me repatea el hígado hasta la muerte, y no lo puedo soportar.
Es ese que dice:
"El...final...chachachachán....chachachachán"
"del...verano...chachachachán...chachachachán"
No puedo con él. Me dan ganas de estrangular a quien entona el cantito, sin piedad.
Puede ser porque no me gusta el otoño, y me da una pena horrorosa que se termine el verano, pero es que además el tono...ese como de recochineo, como de "te fastidias...se acabó lo bueno"...es superior a mis fuerzas.
La pregunta es.... alguno de vosotros, habéis escuchado con detenimiento la letra de esa canción alguna vez?
Fijo, que la mayoría no, y lo peor es que os la sabéis de memoria.
Pues os hago un resumen:
Es un dramón del tres, os advierto.
Resulta que un chico, posiblemente residente en Benidorm, porque al Dúo Dinámico ( que también tiene cojones el nombre, porque lo que se dice dinámicos no es que fueran) le gustaba mucho esa ciudad, conoce a una chica, pongamos que de Valladolid, durante las vacaciones de Agosto.
O sea, quince días como mucho, que es lo que los padres de la vallisoletana se podían gastar en un apartamentito en la playa de levante.
Quince días en Benidorm dan para mucho, eso también es verdad, pero lo que sucede, como siempre, es que lo bueno se acaba pronto y la chica tiene que volver a Castilla León, con su familia, y a saber si el próximo año, sus padres no deciden veranear en Salou, y se acaba la historia.
El chico se pregunta que hasta cuando se va a acordar ella de él, porque claro, la despedida es tristísima, y en la época de Ramón y Manolo, no había móviles, ni internet, así que como no se escribieran cartas, la comunicación estaba chunga.
Tampoco sabe el chico si es amor en realidad, aunque él no se va a olvidar nunca de que la tuvo entre sus brazos.
Y además asegura que nunca nunca nunca más sentirá tal emoción como cuando la conoció y el verano les unió.
Vale, vayamos por partes.
En primer lugar, como ya hemos dicho, es más que probable que la chica no vuelva, así que la cosa pinta mal.
No vamos a infravalorar sus sentimientos, pobres, y lo cierto es que Valladolid en invierno es deprimente, por el frío, digo, pero no hay cosa más triste en el mundo que Benidorm lloviendo, con la playa vacía..., las figuras de arena, que llevan todo el verano, destruidas..., las sillas de los chiringuitos apiladas y atadas con una cadena..., los toldos mojados... y las pizarrillas con los menús abandonadas en medio del paseo.... Ah¡ Y las barracas de Chiquilandia cerradas y tapadas con una lona para que los autos de choque no se llenen de agua....
Demoledor. Lo sé.
Pero en fin, que a ella en un cuarto de hora se le va a pasar la pena, porque verá al muchacho de Valladolid que la pretende la temporada invernal y Ramón o Manolo (que nunca sabemos cuál es el que liga más) pasarán a mejor vida.
Eso me decía mi madre una vez, que yo lloraba porque mi novio veraniego ya no estaba, y mi madre me aseguraba, con muy buen criterio, porque ya sabéis que las madres siempre tienen razón en estas cosas:
- Tranquila hija que todos las historias de verano se pasan pronto....
Pues sí, bueno, en mi caso no, yo me casé con él, pero la mayoría de las veces es verdad.
Que se lo digan a Ramón, o a Manolo.
Si hubiera salido bien seguro que al año siguiente hubieran sacado otro "hit parade" que dijera algo como:
" Ya..llegó...chachachachán...chachachachán..."
" el...verano...chachachachán...chachachachán..."
Y hubieran contado la historia del reecuentro...de ella bajando del autobús corriendo...., él cogiéndola en volandas....los padres de ella avergonzados en la dársena número tres.....Precioso.
Pero no volvieron a decir ni media palabra sobre los veraneos, así que presumo que la cosa acabó mal.
En segundo lugar, me he dado cuenta de que estoy echándole toda la culpa a ella, como que no volvió y se olvidó de todo, la muy golfa,....pero seguramente a él se le pasó igual o más rápido...
En cuanto dejó de llover, vamos.
Y otra vez, los de siempre se pusieron a hacer figuritas en la arena (qué paciencia)... y se bajaron las sillas y las mesas de los chiringuitos..., volvieron a escribir los menú con tiza..., y los toldos se secaron....
Y Chiquilandia abrió de nuevo sus barracas y sonaron los Pitufos maquineros a todo plan...
Precioso, as well.
Tampoco me creo eso de que el chico nunca más sentirá tal emoción...
Los hombres son muy de boquilla, pero seguro que se lo dice a todas.
Lo que pasa que en una canción pues queda muy bien y romántico decirlo, y las chicas nos lo tragamos todo, en los momentos de máxima exaltación (uy, qué mal ha sonado eso), quiero decir que cuando estamos frágiles nos creemos que es amor para toda la vida...pero en cuanto llega otra sueca, piernilarga, ya se les pasa todo el enamoramiento.
Por eso lo mejor es que el verano no acabe, que la chica se quede trabajando de cajera en el BM de Benidorm, y que él se ponga a currar en lo que sea para empezar a pagar las letras del pisito que se tienen que comprar rapidito para que les de tiempo en dos años de ir amueblándolo antes de la boda.
Y todo esto sin catarlo, que en la época de Ramón y Manolo era pecado, y como mucho se dieron en quince días un beso de tornillo, del 8R, que diría mi madre, que significa que era verdísimo y que había que confesarse tanto si lo hacías, como si te lo contaba tu amiga, por haber disfrutado con la imaginación.

Y es que es verdad, los veranos no deberían terminar nunca, y yo pienso resistirme todo lo que pueda, y seguiré yendo a la playa con un rayo de sol, aunque ya ni caliente, y me pondré sandalias hasta que los sabañones me pidan refugio.
He lavado las toallas de la playa, pero ha sido un lapsus, y las tengo a mano, junto con la mochila para sacarlas en cualquier momento.
Es que el invierno es muy largo.........y no me gusta nada.......
Pero cuando suena el Dúo Dinámico..es que algo pasa .....no?



Mírales qué monos, tan sonrientes a pesar del drama.....muy profesionales, sí señor.