sábado, 21 de enero de 2012

Reciclar

Yo me jacto bastante de ser una persona comprensiva, solidaria, caritativa, que no me gusta hacer daño a la naturaleza, ni a los animales, sin soplapolleces, porque como de todo y no vivo en una comuna, pero soy limpia y hoy en día además he de ser ecológica y alternativa. Pues vale.
Y como todo hijo de vecino, intento reciclar en la medida de mis posibilidades. Y esto no es un a frase hecha, no, qué va, es que últimamente lo ponen más difícil que el examen de acceso a la universidad Oxford.

Para empezar, he de decir que: cómo no, no se han puesto de acuerdo ni en los contenedores, ni en las bolsas.
En Madrid, los plásticos y recipientes deben ir en bolsas amarillas ( en los supermercados no te las dan, pero luego las tienes que comprar, no te jode....) y pobre de tí como lo tires en otra, y te vea el portero de tu finca, porque la bronca que te va a echar es bochornosa, y te vas a querer morir, sobre todo porque el portero huele a sobaco y lleva diez minutos en este país, pero se sabe toda la normativa municipal al dedillo y está ejerciendo su reducto de autoridad, y con dos cojones, además.
En Bilbao da igual la bolsa ( usas las del súper, que ya te las cobraron antes), y es mejor que no vayas de enterado y compres unas amarillas diciendo que "en Madrid lo hacíamos así" porque como son muy grandes no van a caber por el ridículo agujero que tienen los contenedores del Bocho, que no se parecen en nada a los de "la Capi" , por lo que después de quedar como un tonto empujando la dichosa bolsa durante diez minutos, al final la tirarás al contenedor de orgánico y te irás a casa con cargo de conciencia.

Pero no es sólo eso.
El cubo que debes tener en tu cocina es de un tamaño imposible, para las dimensiones de las cocinas de hoy en día y además no hemos tenido en cuenta las papeles, las botellas, el aceite doméstico, y los aparatos eléctricos, así como las pilas, de forma que el tendedero va a parecer un punto limpio y claro, entre tanta mierda, haber quien es el guapo que tiende los tangas¡¡¡
Además todo el mundo sabe que la distancia a la que está el contenedor apropiado para lo que debas reciclar será directamente proporcional al tamaño de las cosa que vas a tirar, y como sean varias la has cagado porque nunca estarán todos los contenedores juntos y te faltará el del vidrio, o el de los cartones o el del aceite.
Y encima te ponen trabas para tirar las cosas y una se vuelve loca intentando aprendérselo todo¡¡¡
Por ejemplo:
La tapa del yogur, va en el mismo sitio? noooooo
El corcho de la botella va al contenedor del vidrio? noooooo
La bandeja blanca donde ponen la carne dónde coño vaaaaaa?
Y si tiene un resto orgánico ¿ lo tengo que limpiarrrrrrrr?
Los botellines son vidirio, y las copas de vinooooo?
Y yo qué seeeeeeeeeee
Oigan, que es muy difícil y si la cagas, ya has fastidiado la bolsa entera.

El otro día había una señora al lado del los contenedores. Tenía una bolsa con varias cosas e iba la pobre repartiendo según fuera papel o plástico. En una de esas la señora dio un respingo.
¡Oh! se había equivocado y había tirado unos plásticos en los papeles¡¡
Me miró de soslayo y yo aceleré el paso, como que no me había dado cuenta y de pronto la señora empezó a meter la mano en el contenedor, intentando coger lo que había tirado por error, mientras resoplaba:
- Uff, no llego, es que tengo el brazo corto, quizá algún joven que me ayudara...
- Ni de coña, pensé yo. No meto el brazo en un contenedor ni aunque se me haya caído el niño dentro¡¡¡
Que luego te lo tienen que amputar.
Pero..¿veis a lo que me refiero?
La pobre señora tenía un disgusto mayor que si pierde la cartera en misa, y señores alternativos, los ecológicos estos que se inventaron lo del reciclaje y que, of course, se han hecho de oro con el tema y tienen a un portero privado para que les haga los deberes...¿hay necesidad que hacer sufrir a una pobre señora, que lleva un cuarto de hora a nueve grados, quitando el plástico de los cartones de leche, con los muñones congelados, y que por un descuido se ha tenido que ir a su casa pensando que se ha cargado la cadena  alimentaria, o algo así?
¿Es realmente necesario tanto esfuerzo, para que al final, los camiones mezclen todas las bolsas y no sirva de nada todo el trabajo, que, como siempre, los de la clase media, hemos hecho?

Bueno , pues piénselo bien, porque realmente, que nos cobren la tasa de basuras para que seamos nosotros los que les hacemos el trabajo sucio......

                                     
              No te fastidia...........        

domingo, 18 de diciembre de 2011

Fun,fun,fun

Hace muchos días que no os doy la coña.
Es que cuando estoy melancólica, por no decir jodidilla, no me apetece escribir y meteros un pestiño del tres, que para eso ya están los periódicos y los documentales de La 2.
Y es que los que me conocen saben que Las Navidades no me gustan mucho.
Para hablar con propiedad yo diría que las odio a muerte.
Además no son dos días y ya está, no, qué va, son mes y medio sin parar de tocar los cojones a diestro y siniestro con el temita, y al que le gusta pues chachi, pero para mí es un sufrimiento espantoso.
Las Navidades comienzan cuando los niños llegan a casa con las circulares de la operación Kilo ( no confundir con la Operación Culo, que es en Mayo-Junio), los niños negritos de África y los enfermos de Oriente Medio.
Y que conste que me parece fenomenal, pero los pobres no sé lo que hacen de Febrero a Octubre, cuando ya no nos acordamos de ellos.
Luego llega esa obsesión asombrosa de llenar todas las tiendas de estupendos dulces, bombones, turrones y demás aliados de las grasas saturadas, con los que tienes que luchar a brazo partido, porque después de llevar desde septiembre, intentando que desaparezcan esos dos kilos que los gintonics del verano llevaban de regalo, no puedes dejar que en un momentito, dos polvorones te los devuelvan tan alegremente.
A mí, particularmente, estas fiestan me producen stress.
Primero llegan tus niños que el disfraz de Castor ( o Pastor, no entendí bien), que les tienes que hacer para la función de Navidad del cole.
De pastor no es tan difícil, porque a fin de cuentas, le pones al pobre niño un borrego de los que traen las chamarras por dentro, unas medias de su padre por fuera del pantalón y una camisa de franela, y ya está.
El niño está hecho un cuadro, pero da el pego.
Pero...¿Y cuando tu niño tiene aspiraciones y quiere ser San José?
Eso es una putada, porque en cualquier tienda encuentras todo tipo de disfraces de Navidad: reno, Elfo, hasta "Armadillo de Navidad" si te pones, pero no hay de San josé.
Igual les parece irreverente, y por eso no los hacen, pero es una faena, porque San José es el prota y no puede ir mal porque va a estar en primera fila y le va a ver todo el mundo.
Así que te vuelves loca para encontrar una túnica adecuada, no muy blanca, para que no parezca el César, ni muy sucia para que no parezca un hippy trasnochado.
¡Ah! y un consejo. Los disfraces con dobladillo para poder bajar el bajo. Porque luego viene el otro hijo, que a los dos años te pide el mismo disfraz y queda fatal un San José tobillero. Por experiencia.
Así que ya me estoy estresando, uffff
Además, a mí me gusta ser previsora y empiezo a pensar en los regalos en Noviembre, y me agobio una barbaridad. No sólo por el dineral que no tengo y que me voy a gastar, sino porque me importa de veras que los destinatarios queden satisfechos y sobre todo sepan que me he esforzado en encontrar algo bonito, y así que sepan que les quiero.
Por eso, cada uno debe hacer los regalos de su familia,y si tu marido le quiere regalar a su madre una licuadora pues es su problema y ya dejarás tú bien claro que lo ha elegido él. Pero si dejas que tu marido le compre el regalo a tu madre, estás perdida, completamente perdida. Si no acierta contigo ni de coña después de quince años de casados...¿ crees en serio que sabrá acercarse, ni remotamente, a lo que a tu madre le gustaría?
Tampoco se puede dejar que ellos no hagan nada, con eso de que al final tu cuñada ( de su parte) recibirá una Epilady, porque entonces nos hemos caído con todo el equipo y tendremos, por los siglos de los siglos que comprar nosotras todo, pero podemos ayudarles un poco y dejarles que ellos se encarguen de los que te importan menos, y si se mosquean porque no les gusta Frank Sinatra en acústico, pues que se jodan.
También me ponen muy nerviosa los típicos amigos invisibles del curro, por ejemplo, que sólo te hacen perder el tiempo miserablemente (además de dinero) y con los que no aciertas ni en broma.
Normalmente te toca alguien que no sabías ni que existía o con el que no tienes absolutamente nada para poder compartir, así que terminas comprándole la típica fondué de chocolate del chino, que nadie usa jamás, pero que nadie tampoco devuelve, o te toca tu jefe, que sabes que existe, pero no con el que no te apetece compartir absolutamente nada, y le compras...igualmente la fondué del chino, porque ya la cabeza no te da para pensar más. Estoy acordándome de que yo tengo dos...eso me da que pensar...aunque también sirven para un refrito.....
Así que llegamos a Enero, agotados de tanto trasnochar, empachados de tanto beber y comer y sin un p. duro. Lo bueno de esto último es que como no tienes ni para hacer la compra en un mes, no puedes comer nada, y así bajas otra vez los kilos de polvorones que te habías agenciado. Y si no, podéis hacer como yo; programar una intervención quirúgica maxilofacial para el nueve de Enero ( no os asustéis, es una muela del juicio, que me está tocando los cojones y creo que me van a abrir en canal desde la ingle para sacarla sin tocar el nervio y no dejarme muda) y como estaré a sopas un mes, recuperaré la figura y la cartera de un plumazo. ¡Cojonudo!
En otro orden de cosas, he de decir que la iluminación de las calles y eso sí me mola. Las lucecitas..los árboles...los hilos musicales con adorables coros cantando villancicos..... El problema es cuando  hay una Ciclogénesis Explosiva en la calle, el viento racheado del norte te cala hasta los huesos, el paragüas lo perdiste en la esquina del metro e intentas entrar en Zara o Mango o en H&M y tienes que empujar como en el metro de Japón para llegar hasta el probador y las dependientas están hasta los huevos y el espíritu navideño hace horas que salió por la puerta porque hacía mucho calor y todo el mundo está de mala leche y es un horrorrrr¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Y también me gustan mucho esas reuniones familiares donde todos estamos muy contentos de vernos y nos decimos lo guapos que estamos y lo felices que somos por juntarnos mientras escuchamos cómo en la cocina nos critican por haber intentado cambiar la cena por la comida porque teníamos que trabajar y no nos daba tiempo a hacer tres mil kilómetros en coche, pero como estamos en el simulacro de amor y paz contestas con un bueno....ya sabéis...el lío con los niños....y por dentro juras que jamás volverán a pillarte en una de esas y que si no fuera por tu educación judeo-cristiana le dirías a tu cuñado que sus dátiles obligatorios son una mierda y que no piensas probar el maldito licor de hiervas¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
Pero estoy bien..en serio..me tomo la medicación y como nueva...
Lo cierto es que uno no puede librarse de La Navidad, a no ser que me toque la lotería en cuyo caso me iré a las Bahamas con mis hijos ( a mi marido le dejo con sus padres, para que les dé el Wook y el destornillador eléctrico de mi parte).
Pero como lo de la lotería está chungo, creo que será mejor intentar pasarlo lo mejor posible, porque ya se sabe que:  
                               ¡¡La vida son dos días y uno de ellos es Navidad!!

                                                       
Y me voy a por un polvorón, que ya me da igual todo...para eso tengo a mi máxilo facial de cabecera que es mejor ( y más caro) que el de la Dieta Dunkan.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

La caja de los tontos

No me gusta la televisión en exceso.
La veo, cómo no, pero puedo vivir perfectamente sin ella y muchas son las noches en las que a pesar de tener muchísimos canales donde elegir, no hay nada que me "sulibelle", manda cojones, y prefiero irme a la cama con un buen libro, o con una buena compañía, puestos a escoger.
Por supuesto, hay algunas cosas que me gustan, series, películas, o concursos, pero lo que no puedo soportar de ninguna manera, son los culebrones de siempre, previsibles, machistas y antidiluvianos, que en la época de Cristal y Frijolito yo me tragaba a placer ( aunque lo negaré ante un juez), y no aguanto porque me enferman, los programas basura, donde subnormales profundos ponen a parir a otros subnormales profundos a costa de la ignorancia o el aburrimiento de gente humilde, que necesita salir de su terrible rutina con algo que les entretenga.
Personajes sin escrúpulos, ni carrera universitaria, que encima se creen superiores al resto y que hacen suya la frase de Voltaire: " Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo"

Mis hijos, a Dios gracias no tienen mucho tiempo para ver la tele y salvo algunos dibujos antes del baño o los fines de semana antes del desayuno (por cierto que los dibujos de hoy también se merecerían un blog por sí mismos) no ven apenas nada.
Lo que sí les gusta es ver con nosotros, la noche del viernes o el sábado, alguna peli, y curiosamente, es dificilísimo encontrar entre tantos canales algo con contenido aceptable para su edad.
Y que conste que yo no soy mi madre, que no nos dejaba ver en nochevieja el ballet de la Gala, porque salían en topless, o que nos prohibió ver "UVE" porque justo entró en el salón cuando estaba dando a luz una humana a un alienígena (es que mi madre tenía una puntería acojonante y siempre aparecía en el beso o en el desnudo o en un crimen sangriento) y le pareció una atrocidad.
No, yo no soy tan radical.
Lo que soy es una ilusa, por creer que lo normal a las cuatro de la tarde es que den una película donde no haya una amante despechada que descuartiza a su ex con un hacha, o que un sábado por la noche la peli no vaya sobre un exorcista que se ha tragado al demonio y lo vomita repetidamente.
¿Es que ninguna cadena se quedó con una copia en VHS de Karate Kid o de E.T?
Lo que me alucina es que durante un mes, una cadena esté anunciando que van a dar Spiderman, por ejemplo, que es una película para niños de 10-15 años, o menos, y que no creo que los de 18 se mueran por ver, y resulta que al final la dan un DOMINGO a las diez y media de la noche¡¡¡¡
¿ Soy la única madre del mundo que cree que a esa hora un niño de once años debe estar en la cama, porque el lunes se levanta a las siete?
¿ Por qué no ponen a Spiderman el sábado?, y así la pueden ver los niños y sus abnegados padres, en vez de dar una peli española contra la que no tengo nada, pero que seguro es "para mayores con reparos", ya que en este país no saben hacer películas que no sean para mayores de dieciocho y en las que no salgan dos tetas, un culo y una explícita escena de cama.
Y si la dan en el único canal que no tiene anuncios pues vaya, pero si no, la película termina a las dos de la mañana, y nos hemos dormido todos tres veces en los anuncios de seis horas que nos meten de rondón.
Esa es otra:
¿Se creen que somos idiotas y no sabemos contar?
No me digáis que cuando dicen: Volvemos en cuatro minutos...¡ no lo habéis cronometrado nunca!
Anda ya¡ Yo sí, y os puedo asegurar que mienten.
No sólo los anuncios duran más, sino que ellos no cuentan el tiempo que gastan en anunciar la serie que van a dar mañana, o el publirreportaje que se calzan los patrocinadores de la peli en cuestión.
Así que los cuatro minutos son en realidad siete.
Y si no ponen cuanto van a durar, es que te acaban de colar quince minutacos de publicidad.
Te da tiempo a ducharte y a un polvillo. Verídico.
Lo que me repatea el hígado, es cuando estás esperando a que termine un programa, léase El Hormiguero, por ejemplo, para ver una serie. Te ponen diez minutos de anuncios antes de que se despida Pablo Motos; cuando vuelve de la "pausa" (toma eufemismo) el susodicho se despide; empieza seguido la serie y a los quince segundos (cronometrados) ponen "volvemos en un minuto"; te cagas en San Pedro y pasa el minuto; comienza las letras y la canción de la serie y justo después ponen " volvemos en cinco minutos"; entonces tú no sé lo que harás, pero yo me cago en dios, en los hijos de los millonarios y en los sobrinos del pato Donald, pero como la serie me interesa espero para verla; a la hora y media y dos paradas más de las de ducha y polvillo (en teoría), el capítulo se está acabando, y cuando van a descubrir al asesino ponen " que te den, nos vamos a publicidad un cuarto de hora, a ver si tienes cojones de aguantarlo"; y ahí es donde claudico, por lo que no sé nunca como termina una p. serie.

Por eso no me gusta la televisión. Porque nos engañan, nos maltratan, se creen que somos bobos, y en realidad tienen razón, porque les dejamos hacer lo que quieren y seguimos sin protestar.
Porque se inventan una ley para el horario de niños y se la pasan por el forro de los c. y no pasa nada.
Porque insultan gravemente a alguien, lo calumnian y atentan contra su honor, y no pasa nada.
Porque manipulan la información y nos la dan sesgada, y no pasa nada.

Pues ale, que con su pan se lo coman, que yo me voy a la cama, en quince minutos me ventilo la higiene y el placer ( que estoy muy entrenada), y me tumbo con un buen libro, hasta mañana si Dios quiere.


                                     
                                Así, mejor así.